«Me encantó la forma que tiene la doctora de expresarse, me sentí muy cómoda.»
Alex · Cita verificada · Médica Health · 2026
Herramientas, juegos y sonidos para autorregularte y regresar a ti.
Es gratuita — úsala las veces que la necesites.
La plataforma cuenta con diferentes herramientas, juegos, y actividades unas de acceso gratuito y otras que se habilitan al iniciar el proceso terapéutico como paciente.
Gratuito Juego¿Jugamos algo rápido? Desliza el dedo y corta frutas. Ejercicios y frecuenciasTerapia de bolsillo Avísenme antesPreview del libroDate tiempo, date tregua.
Psa. Yolanda Aguilar Auces — Psicóloga clínica · Psicoterapeuta.
Abordaje clínico integral con base psicoanalítica. Atiendo en Médica Health Center, en la Condesa, y en línea.
Frecuencias, cuencos, ambiente y ejercicios para el cuerpo. Para bajar la activación y darte un momento.
AbrirCorta algo. No pienses. A veces el cuerpo necesita descargar antes de que la cabeza pueda escuchar.
JugarDisponible: primera parte en forma de oráculo, con extras.
«Avísenme antes» es una recopilación de esas pequeñas cosas que, si alguien te hubiera dicho antes, quizá te habrían hecho caminar por la vida un poco más ligero.
07/07/2027
AbrirAcceso libre para pacientes.
Herramientas, workbook, ejercicios, qigong, sentir las emociones, frecuencias más largas, y más…
Tengo códigoIdeas sueltas, cosas de clínica, lo que voy pensando. Si te sirve algo de aquí, allá hay más.
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Seguir @psa.yolandaaguilarSon pocos espacios. Déjame tus datos y los horarios en los que podrías venir, y te contacto.
Empezamos con tres sesiones, para ver si la manera en la que trabajo es lo que buscas y ver si nos acomodamos.
Proceso breve: 3 a 6 meses, cuando el motivo de consulta y el momento de la persona permiten trabajar de manera focalizada.
Proceso abierto: puede prolongarse más tiempo cuando se requiere trabajar sobre aspectos más profundos o situaciones que necesitan mayor elaboración.
Un proceso breve no significa un trabajo superficial.
Escríbeme por WhatsApp«Me encantó la forma que tiene la doctora de expresarse, me sentí muy cómoda.»
Alex · Cita verificada · Médica Health · 2026
«Excelente mi primera reunión! Muchas gracias Yolanda.»
Rodrigo E · Cita verificada · Médica Health · 2026
«Profesional, maneja muy bien la terapia. Excelente trato.»
Albert · Cita verificada · 2026
«Justo lo que buscaba: alguien que me ayudara a entenderme sin juzgarme.»
Raúl B · Cita verificada
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Ver las más de 45 opiniones en Doctoralia → Dónde te reciboAtiendo dentro de Médica Health Center, en Av. Baja California 261, Condesa, CDMX. Recepción te recibe y te acompaña al consultorio.
O escríbeme directoLa terapia ofrece una pausa para revisar eso que está pasando, darle un lugar y poder mirarlo de otra manera.
No se trata de abrirlo todo; se trata de mover lo suficiente para poder seguir caminando.
Acompaño ese recorrido. Dirijo la terapia, sí; no tu vida.
La apuesta es construir un saber propio. El saber sana, te regresa a ti.
Mi trabajo parte de una escucha comprometida. Soy buena leyendo patrones: eso que se repite, lo que insiste, lo que no se dice pero aparece entre líneas; aquello que quizá todavía no has podido escuchar de ti.
No voy a decirte cómo vivir. Sí voy a señalar aquello que se repite, hacer preguntas donde algo no termina de cerrar y ayudarte a acotar lo que merece ser escuchado.
A veces el movimiento está en hacer un corte: detener algo para poder escucharlo de otra manera.
Mi interés es compartir contigo las herramientas y saberes que he ido reuniendo a lo largo de los años y que pueden ayudarte a estar mejor.
También creo en buscar recursos que puedan hacer más ligero el camino. No porque exista una fórmula ni porque haya que encontrar el hilo negro, sino porque a veces una buena herramienta, en el momento preciso, puede hacer una diferencia.
No trabajo para que dependas del consultorio. Trabajo para que cada vez necesites menos este espacio, porque algo de lo trabajado ya pasó a formar parte de tu vida.
El síntoma nos salva. Nos avisa que algo ya no funciona de esa manera. Nos da las coordenadas.
No es defecto. Es adaptación. No estás roto. Te adaptaste.
Una etiqueta puede nombrar algo de un momento. Pero nunca agotar una vida entera.
No trabajo ni doy diagnósticos como una identidad ni desde una lógica patologizante. El diagnóstico describe síntomas. La cosa es ver por qué están.
Aquí se leen y mueven.
Muchas veces alguien llega diciendo: «Sufro, pero no sé por qué sufro».
A veces también hay que hacer síntoma para que algo pueda ser dicho o visto. Por eso la terapia incomoda: porque puede poner en palabras algo que hasta entonces solo aparecía como malestar, repetición o síntoma.
Ahí comienza el trabajo: escuchar eso que insiste, ver qué se repite, preguntar lo que parece evidente pero aún no ha sido dicho.
Hay veces que sabes que sufres pero no sabes por qué sufres.
¿Te ha pasado que la ansiedad y la angustia te sobrepasan? ¿Que sabes exactamente qué debes hacer, pero aún así no puedes hacerlo?
Que la mente te secuestra y te lleva a bucles interminables. Que piensas mucho pero no se actúa.
Que repites creencias que ya no van contigo, dolores que persisten, silencios que atormentan.
O que no puedes dormir. O tus formas de comer o no comer. Que ya sabes el diagnóstico o puedes nombrarlo, pero aun así no deja de doler, incluso de repetir.
Un cansancio diferente, que el dormir no alivia. Ataques de rabia, o envidias sin entender. Dolores físicos o afecciones al cuerpo que los doctores no pueden controlar o descifrar.
También el solo no disfrutar de lo que se hace, de vivir. Que hay culpas, sufrimientos que pesan y no se entienden, o también que quieres estar bien pero no se sabe qué es estar bien.
Lo que se hace es poder ver eso que se repite, que insiste aunque parezca ya “saberse”.
El inconsciente no es simplemente algo que "tenemos dentro" y que debemos descubrir.
Se manifiesta en nuestros dichos, nuestros actos, nuestros olvidos, nuestros síntomas y nuestras repeticiones.
A veces creemos que sabemos lo que hacemos. Pero hay algo que se juega más allá de ese creer.
Por eso quizás la pregunta no sea:
¿Por qué no hago lo que sé que tengo que hacer?
Sino
¿Qué se repite en mí, incluso cuando creo saberlo?
Ver eso que se repite, darle otro lugar.
Estos síntomas nos salvan, habrá que escucharlos. A eso invito en terapia.
Esta terapia es una pausa. Para que puedas vivir tu vida. De una mejor manera:
Construyendo mejores lazos con uno mismo para así poder generar mejores lazos con los otros.
desliza →
Si quieres leer másPícale a cada uno y se abre.
Puedes entender algo sobre ti y aun así seguir repitiéndolo. Puedes poder nombrar un conflicto y, aun así, seguir viviendo de la misma manera. Puedes saber que algo te hace daño y seguir haciéndolo.
Por eso durante años me hice una pregunta:
¿Qué produce un cambio real? O cómo se pasa de lo peor a lo mejor.
Es que produce un cambio real: abrir, cuestionar, dudar de la duda. De lo que en un momento ayudó pero hoy perjudica.
Poder transitar, dar lugar a esos dolores del pasado.
Saber que sí, varias cosas no fueron justas. No es aceptar todo.
Es asimilarlo y así abrir la posibilidad de pasar a algo nuevo.
Pausando, dando lugar. No todo es la palabra, más si es necesaria, ni solo el cuerpo ni solo la escucha ni una misma cosa, ni solo las creencias o conceptos — es la unión, la unión de lo dicho y no dicho, de lo no permitido y el permitirse. Unión en red. Teoría.
Podríamos pensarlo; Creer algo: uno empieza a crearlo también. Por creer, lo creo.
Con el saber regresa la oportunidad de elegir. Y el hacer nos permite vida.
No ignorar lo evidente, hacer cabida al dolor.
Mi apunte es a lo simple. Al final todo aprendimos o no aprendimos. Podemos volver a aprender regresando a nosotros mismos. Salimos por nosotros mismos con la ayuda del otro.
No es correr del dolor, es meterle intensidad para que este no se alargue toda una vida.
Nada es eterno, ni lo bueno pero tampoco lo malo. Poder seguir adelante.
Es una terapia en conjunto: yo dirijo la terapia, no tu vida.
No todo ocurre en la cabeza. El cuerpo registra lo que muchas veces todavía no podemos poner en palabras. Por eso aprender a reconocer lo que ocurre en el cuerpo también forma parte del trabajo.
Porque siempre escuchamos «siente», «tienes que sentir», pero casi nadie dice cómo.
Unión cuerpo y palabra es lo que ayuda a movernos.
Vamos a terapia para que la herida se haga cicatriz. Dejar de sangrar en ajeno.
Para darnos cuenta dónde está, si se debe limpiarla, y así poder hacer la cicatriz. No es olvidarlo, es que la herida cierre. Que el dolor no dirija tu vida. Que al recordarlo no dictamine tus actos, tu forma de estar.
Eso es un duelo bien tramitado: que al recordarlo no dirija tu vida.
Darle lugar al dolor.
Revisitar esas heridas para hacer cicatriz.
Duelos, separaciones, pérdidas.
Para avanzar dando lugar.
Darnos lugar y pausa para regresar a nosotros.
Pasar de la queja a la buena pregunta.
Cuestionar creencias que se consideran verdades.
No suponer tanto.
Ver lo paradójico.
Poder no ir solo blanco y negro.
No estar tanto en la mente.
La idea del control y sostenimiento.
En terapia también se hacen visibles nuestras maneras de relacionarnos: cómo nos hacemos cargo, cómo hacemos lazos, qué permitimos y qué no nos permitimos.
Por eso, la terapia también sirve para practicar y ver eso que repite pero no somos siempre conscientes.
Es poder verlo para moverlo.
¿Quieres hacer algo diferente? Hay que empezar a actuarlo. Es como dormir: tienes que actuar como si te estuvieras quedando dormido para que, poco a poco, realmente puedas dormirte.
Como terapeutas, a veces damos esto por sentado, pero vale la pena recordarlo: la terapia es un espacio para practicar.
Porque la forma en la que hacemos lazos también se representa dentro de la terapia. Ahí podemos verla, reconocerla, movernos de lugar y empezar a presentarnos de una manera más propia, más cercana a quienes somos.
Para eso también sirve la terapia: para practicar nuevas formas de estar, de vincularnos y de ser nosotros mismos.
Actuar con integridad y libertad.
Regresar al tablero de nuestro propio juego.
De eso y a eso va esta clínica.
«El que te quiere te busca» es un mito.
Alguien puede buscarte sin quererte,
y alguien puede amarte y nunca volver.
Para eso sirve la terapia: para actuar desde lo que realmente queremos.
No hay pérdida más triste que dejar ir algo hermoso solo porque no estábamos listos, porque no pudimos ver… ni al otro, ni a nosotros mismos.
Dejar ir vidas por el miedo de vivir.
Ojalá no tengas que aprenderlo a través de una pérdida tan grande de ti o de los otros.
Por eso hago esta clínica, para caminar más ligero y acotar el camino.
¿Sin sonido? Baja el switch de silencio del iPhone.
Arrastra el dedo. No pienses.
Corta las frutas. Si cortas una bomba, se acaba.
Ir a las herramientas¿Has jugado oráculo? Pregúntate algo. Toca el libro sin pensarle. Pregunta y abre.
Aquí está parte del libro y varias cosas extras que no vienen en él.
Let's be more playful. Just for fun.
07/07/2027
Acceso libre para pacientes.
Herramientas, workbook, ejercicios, qigong, sentir las emociones, frecuencias más largas, y más…
Meditaciones y ejercicios guiados en voz.
Te doy el código en sesión.
Ir a las herramientas gratuitasLa terapia es una etapa no una condición de vida.
Gratuita porque lo bueno se comparte. Date un tiempo para ti.
Sonidos y ejercicios para el cuerpo que usas desde tu celular, cuando lo necesites.
Úsalas las veces que las necesites.
Estas son algunas herramientas que complementan el trabajo terapéutico.
Ayudan a sostener el proceso entre sesiones — a bajar la activación, conectar con el cuerpo, darse un momento.
Son una pausa para avanzar. No un reemplazo pero sí una ayuda.
El síntoma nos salva. Nos avisa que algo ya no funciona de esa manera. Nos da las coordenadas.
Corta algo. No pienses. A veces el cuerpo necesita descargar antes de que la cabeza pueda escuchar.
JugarBeats binaurales. Cada oído recibe un tono ligeramente distinto. El cerebro no puede procesar dos y genera un tercero: la diferencia entre ambos. Esa diferencia acompaña tu actividad mental hacia un estado — calma, sueño, enfoque. Por eso necesitan audífonos: sin ellos los dos tonos se mezclan en el aire y el efecto no ocurre.
Frecuencias Solfeggio. Tonos puros asociados a una intención: soltar, sanar, transformar. Se escuchan, no se analizan. Funcionan como un punto donde poner la atención mientras el cuerpo se acomoda.
Cuencos. Vibración sostenida, con armónicos que se sienten en el cuerpo antes que en el oído. Sirven para meditar o acompañar un ejercicio.
Ambiente. Lluvia, olas, fuego, viento. Sonido continuo y sin sorpresas: le da al sistema nervioso algo estable a lo que agarrarse cuando el silencio incomoda.
Ejercicios de cuerpo. Para moverlo y poder autorregular.
Nada de esto reemplaza el proceso. Sostiene lo que pasa entre sesión y sesión.
Movimiento suave. Combina respiración e intención para soltar tensión acumulada.
Es para el estrés. Para cuando la mente vuela y el cuerpo necesita recordar dónde está.
La Dra. Aditi Nerurkar, de Harvard, tiene una parecida: Stop, Breathe, Be — parar, respirar, estar. Dura tres segundos y sirve para lo mismo: regresar a ti.
Por la mañana con gamma o beta para activar; por la noche con alpha para soltar el día.
🎧 Los beats binaurales necesitan audífonos.
¿No escuchas nada? En iPhone baja el switch de silencio (el de la orilla) y sube el volumen. Si abriste esto dentro de otra app, ábrelo en Safari o Chrome.
Pica y te lleva directo a la frecuencia.
Quiero...Pica y te lleva directo a la frecuencia.
Beats binaurales Solfeggio · tonos puros Cuencos Haz el tuyoSi ya sabes lo que buscas, muévele.
Al terminar, el sonido se desvanece suavemente.
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